Cuando la forma “correcta” de alcanzar el peso para la boda termina siendo el más incorrecto

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ, PSICÓLOGA

Entre los preparativos de la boda, como la elección del vestido de novia, el peinado que se usará, la elección del fotógrafo y el menú del matrimonio, el tema del peso es un factor recurrente que genera preocupación en las novias y en la mayoría de los casos las lleva a someterse a estrictas dietas para bajar rápidamente de peso.

La mayoría de las veces esta baja rotunda de peso, se normaliza y considera como un comportamiento momentáneo y que tiene como finalidad estar “perfecta” para el día de la boda.

Es así como algunas mujeres recurren a dietas líquidas, ayunos prolongados y/o comportamientos compensatorios como excesivo ejercicio físico, uso de laxantes o vómitos autoinducidos. Incluso se puede utilizar algunos estimulantes como el café y el cigarrillo para inhibir el apetito.

Si sientes que algo así te está sucediendo, es importantísimo buscar ayuda psicoterapéutica, porque estos comportamientos pueden ser la clara manifestación de un trastorno alimentario, el cual puede mantenerse en el tiempo de forma constante o intermitente.

Algunas señales de alarma a identificar:

  • Cambios en el estado de ánimo: Actitudes impulsivas, mayor irritabilidad, intolerancia a la frustración, inseguridad.
  • Actitudes de aislamiento: Tendencia a la soledad, tomar distancia de la familia y los amigos, buscar pretextos para no compartir con otros.
  • Cambios de hábitos relacionados con los alimentos: Eliminar ciertos alimentos (especialmente carbohidratos, grasas y azúcares), mayor obsesión por las calorías, reducción de las porciones, visitas reiteradas al baño durante o posterior a las comidas.
  • Aumento considerable de la actividad física: Aumentar la rutina de ejercicio, intentar mantenerse en constante movimiento, sentir mucha culpa cuando no se logra cumplir con el entrenamiento.
  • Quejas constantes sobre el propio aspecto físico: Comparaciones constantes con el aspecto físico de otras personas, pesarse, medirse y mirarse al espejo en reiteradas ocasiones y con una actitud obsesiva.

Así que mucha precaución a todas las novias que quieren adelgazar para su boda, el primer paso para que la baja de peso sea progresiva y saludable, es bajo supervisión médica y nutricional, de esta manera recibirás la orientación adecuada, evitando poner en riesgo tu salud física y mental.

MARÍA JOSÉ GONZÁLEZ, PSICÓLOGA

Entre los preparativos de la boda, como la elección del vestido de novia, el peinado que se usará, la elección del fotógrafo y el menú del matrimonio, el tema del peso es un factor recurrente que genera preocupación en las novias y en la mayoría de los casos las lleva a someterse a estrictas dietas para bajar rápidamente de peso.

La mayoría de las veces esta baja rotunda de peso, se normaliza y considera como un comportamiento momentáneo y que tiene como finalidad estar “perfecta” para el día de la boda.

Es así como algunas mujeres recurren a dietas líquidas, ayunos prolongados y/o comportamientos compensatorios como excesivo ejercicio físico, uso de laxantes o vómitos autoinducidos. Incluso se puede utilizar algunos estimulantes como el café y el cigarrillo para inhibir el apetito.

Si sientes que algo así te está sucediendo, es importantísimo buscar ayuda psicoterapéutica, porque estos comportamientos pueden ser la clara manifestación de un trastorno alimentario, el cual puede mantenerse en el tiempo de forma constante o intermitente.

Algunas señales de alarma a identificar:

  • Cambios en el estado de ánimo: Actitudes impulsivas, mayor irritabilidad, intolerancia a la frustración, inseguridad.
  • Actitudes de aislamiento: Tendencia a la soledad, tomar distancia de la familia y los amigos, buscar pretextos para no compartir con otros.
  • Cambios de hábitos relacionados con los alimentos: Eliminar ciertos alimentos (especialmente carbohidratos, grasas y azúcares), mayor obsesión por las calorías, reducción de las porciones, visitas reiteradas al baño durante o posterior a las comidas.
  • Aumento considerable de la actividad física: Aumentar la rutina de ejercicio, intentar mantenerse en constante movimiento, sentir mucha culpa cuando no se logra cumplir con el entrenamiento.
  • Quejas constantes sobre el propio aspecto físico: Comparaciones constantes con el aspecto físico de otras personas, pesarse, medirse y mirarse al espejo en reiteradas ocasiones y con una actitud obsesiva.

Así que mucha precaución a todas las novias que quieren adelgazar para su boda, el primer paso para que la baja de peso sea progresiva y saludable, es bajo supervisión médica y nutricional, de esta manera recibirás la orientación adecuada, evitando poner en riesgo tu salud física y mental.

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